México, DF 31 de Octubre 2013.-El diputado Agustín Rodríguez, del Partido de la Revolución Democrática (PRD), propuso expedir la Ley para la Regulación del Sexo Servicio en el Distrito Federal, que reconoce el trabajo sexual como actividad lícita, combate el tráfico de personas y de menores con fines de explotación sexual.
Al presentar la iniciativa de ley en la sesión de la Asamblea Legislativa este jueves, Torres Pérez precisó que se busca erradicar la industria del sexo, se impide la penalización de las personas prostituidas y contempla sanciones penales a los proxenetas. Para ello, se pretende que las más de 40 mil trabajadoras y trabajadores sexuales mayores de edad que existen en esta ciudad, se regularicen a través de una credencialización y puedan ser considerados como trabajadores no asalariados.
De acuerdo con el legislador local, en el Distrito Federal hay más de 250 mil mujeres y niñas que ejercen el sexo servicio, de ellas 89 por ciento empezaron a ser prostituidas desde los 12 años, y 99 por ciento son explotadas por las redes de proxenetismo, padrotaje y lenocinio. Además, en la zona centro de la capital se ha detectado la explotación sexual infantil en edades de 15 a 18 años, así como en La Merced, Garibaldi, Sullivan, Paseo de la Reforma, calzada de Tlalpan, Insurgentes, la Zona Rosa, la colonia Morelos, el Norte de la capital en Indios Verdes, la Villa, Eduardo Molina y Congreso de la Unión.
El diputado local indicó que la regularización del sexo servicio comprende la entrega de un gafete o credencial a quienes se dediquen a esta actividad, así como revisiones médicas gratuitas, para “no afectar la de por si precaria situación económica de quienes ejercen esta labor”. “El modelo de la presente ley concibe al sexo servicio como trabajo sexual y le atribuye el carácter de actividad consentida por las personas, quienes reciben un pago, como en cualquier trabajo”, aseveró. Torres Pérez insistió que su iniciativa parte del reconocimiento del sexo servicio como actividad lícita, con sus limitantes y “se sustenta en el derecho a la autodeterminación, a la libertad de empresa y al uso del cuerpo como herramienta de trabajo”.









